¡Todos Contra la Cumbre Climática del G8+5 Ciudad de México DF! ¡JUSTICIA CLIMATICA YA! Un Llamado Movilizar Contra del G8+5

Octubre 3-4 2006, Ciudad de Mexico D.F.
¡Opóngase a las fraudulentas negociaciones del G8!
¡Paremos el comerció de emisiones de dióxido de carbón, movilicemos para la justicia climática!

Favor de distribuir por todos lados!

¡JUSTICIA CLIMATICA YA! Un Llamado Movilizar en Contra la Cumbre Climatico del G8 + 5 -- ¡Este Octubre 3 y 4 en la Ciudad de Mexico DF!

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El martes, el 3 de octubre 2006, en México, los ministros de energía y medioambiente de los países miembros representados en el G8 (el “Grupo de los 8”)- los 8 países mas industrializados y ricos del mundo, tienen previsto empezar las negociaciones de un acuerdo sobre el cambio climático que será el predecesor del Protocolo de Kyoto que termina en 2012. Los ministros de esta cumbre extraordinaria del G8 será acompañados por los ministros de energía y medioambiente de cinco países “emergentes"; Brasil, India, China, Sur África, y México. Este grupo del “G8 + 5” representan 58% de la población human en el mundo, 61% del consumo de petróleo, 80% del consumo de carbón, y 73% de la generación de las emisiones del gas dióxido de carbón (CO2), el mayor contribuidor de gases invernaderos causando el cambio climático a través de la quema de carbón, petróleo, y gas natural a escala industrial para la generación de energía.

Pero en vez de planear como reducir drásticamente sus contribuciones en el calentamiento global, las negociaciones del G8+5 en la Ciudad de México se concentrará en como las economías mas grandes del mundo pueden “mantener”,” promover”, y “expandir” su status quo de dependencia masiva en los combustibles fósiles mientras presentando una fachada fraudulenta de “conservación energética”, “desarrollo sustentable”, y “soluciones en base del mercado” a los ciudadanos, activistas “climáticos”, y los miles de refugiados ambientales espantados por la creciente evidencia global sobre el cambio climático y sus propias experiencia personales de catástrofes climáticos.

La Cumbre sobre la Clima del G8+5 el 3 al 4 de octubre en la Ciudad de México seguirá la tendencia establecida en la Cumbre del G8 realizada en San Petersburgo, Rusia en julio 15-17 del 2006, donde los lideres anunciaron su “Comunicado y Plan de Acción sobre la Seguridad Energética Global”. Ese documento, condenado por numerosos redes y grupos ambientalistas internacionales y provocando decenares de protestas en todo el mundo, comprometió al G8 a “invertir billones de dólares en toda la cadena de producción energética hasta 2030”. La mayoría de esa inversión será usada para expandir la capacidad de producción, refinación y transportación de los hidrocarburos para la demanda energética del mundo que esta “estimada a crecer hasta 50% antes del año 2030, de la cual aproximadamente 80% será de combustibles fósiles que son escasos,” según el Plan de Seguridad Energética Global del G8. Los países del G8 son; Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, Japón, y Rusia.

El ultimo párrafo del comunicado del G8 menciona la ronda de negociaciones en México, conocido oficialmente como la “Reunión de los Ministros de Energía del Dialogo de Gleneagles sobre el Cambio Climático del G8+5”. El documento declara: “Anticipamos la reunión de la Ciudad de México en octubre de 2006, donde seguiremos identificando oportunidades para una mayor colaboración para tratar al problema del cambio climático mientras buscando la seguridad energética y el desarrollo sustentable a través del uso de tecnologías energéticas mas limpias, eficientes, y bajos en las emisiones de carbono, mecanismos de financiamiento y mercadeo, incluyendo Mecanismos de Desarrollo Limpio, Implementación Conjunta, el comercio de emisiones, y adaptación, donde sea apropiado.”

Mientras tal lenguaje parece sospechosamente “verde” o “ecológico” a los quien no tienen familiaridad con los matices del doble-lenguaje del capitalismo, los activistas climáticos no son engañados. Por años, los aspectos del Protocolo de Kyoto que han recibido mas critica por los activistas son los “escapatorias” que ayudan a las corporaciones escapar recortes en sus cuotas de emisiones. Estas escapatorias incluye en el acuerdo los “Mecanismos Flexibles,” tal como el comercio de créditos de carbono, y la Implementacion Conjunta y el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) (CDM por sus siglas en ingles- Clean Development Mechanism) . Los mercados de carbono y mecanismos como MDL son financiadas por el norte industrializado y impuestos por las agencias multilaterales de desarrollo incluyendo el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

En Abril del 2005, el grupo sin fines de lucro de monitoreo CDM Watch con sede en Bali, Indonesia, publico un informe que desmentía las afirmaciones del Banco Mundial de que las modalidades de mercadeo de carbono no son consistentes con sus propios objetivos de reducir la pobreza, promocionar el “desarrollo sustentable”, y financiar proyectos de energía renovable y “forestaría sustentable”. El informe indica que las afirmaciones del Banco no son verdad y que estos objetivos y tipos de proyectos no están siendo avanzados por el mercado de carbono. El informe revelo también: como el continuo financiamiento del Banco Mundial a la industria de combustibles fósiles y proyectos de forestaría que no son sustentables es directamente en contradicción con los objetivos del Banco Mundial en el desarrollo de un mercado mundial de carbono; que a pesar de su retórica, el Banco Mundial de hecho esta usando el financiamiento de carbono para apoyar a tecnologías que no son sustentable y practicas como la agricultura industrial, forestaría de grandes plantaciones de mono-culturas y la construcción de grandes represas; que un gran numero de los receptores del financiamiento del Banco Mundial en los últimos años ha sido las grandes compañías de combustibles fósiles, incluyendo muchos de ellos que son miembros de la Coalición Global de Clima, un grupo abiertamente en contra el Protocolo de Kyoto; que el financiamiento del Banco Mundial hacia proyectos de energía renovable es realimente pequeño comparado a la inversión constante que hace el Banco hacia proyectos extractivos de combustibles fósiles; y que el mercado de carbono casi no llega los países y comunidades mas pobres, mientras las inversiones siguen enfocados en los países mas ricos en vías de desarrollo (tales como los cinco países que se reunirán con el G8 en México el 3-4 de octubre para su Cumbre sobre el Cambio Climático) y no son dirigidos a proyectos que ayudaran a combatir la pobreza o a desarrollar alternativas económicas sustentables dentro de estos países. ¿Es esto el desarrollo “limpio, mas eficiente, y bajo en carbono” que los países del G8 proclaman que el mercado de emisiones de carbono nos traerán?

Otros importantes informes analíticos que muestran la tendencia destructiva hacia el medio ambiente y la injusticia social que produce los negocios del mercado de carbono incluyen (en ingles): Carbon Trade Watch, Sinks Watch, the Internacional Rivers Network, the World Rainforest Movement, the Global Justice Ecology Project, Rising Tide UK y el Transnacional Institute. También existen excelentes reportes: “¿Comercio de carbono o justicia climática?” por Carmelo Ruiz-Marrero, "Trouble in the Air" por Patrick Bond and Rehana Dada, "Carbon Colonialism and Climate Fraud" por Heidi Bachram, and "Hoodwinked in the Hothouse: The G8, Climate Change and Free-Market Environmentalism."

No obstante, con mas de 100 firmantes de grupos de todo los continentes, la declaración histórica en contra el neo-liberalismo enmascarada como la ecología virtuosa sigue siendo “¡Justicia Climática Ya! - Declaración de Durban sobre el Mercado de Carbono”- escrita en octubre del 2004 durante la Cumbre de los Pueblos en la ciudad costera de Durban, Sur África”. Esta declaración compromete a los activista en defensa de la clima “a ayudar a construir un movimiento de base para la justicia climática, movilizar comunidades en el todo el mundo, y afirmar nuestra solidaridad con los pueblos en oposición al mercado de carbono en sus localidades respectivos.”

En marzo del 2006, miles de personas se reunieron en la Ciudad de México a manifestar en contra la mercantilización y privatización del agua durante el Cuarta Cumbre Mundial sobre el Agua. Mientras los ministro de energia de los paises miembros del G8 se reúnen este 3-4 de octubre para avanzar su agenda criminal de vender la atmósfera y el aire que respiramos bajo la bandera cínico de estar mejorando el estado ecológico y cuando la crisis del calentamiento global se hace cada día mas peor- ¿podemos arriesgar que nuestra resistencia ser nada menos que todo para salvar nuestras propias vidas? Retomemos nuestros destinos! Resistimos el G8!

¡Justicia Climática Ya!

Declaración de Durban sobre el Comercio de Carbono

Como representantes de movimientos populares y organizaciones independientes rechazamos la afirmación de que el comercio de carbono detendrá la crisis climática. La causa principal de esta crisis radica en la explotación de los combustibles fósiles y la liberación del carbono que contienen en océanos, atmósfera, suelos y seres vivos. Hoy, esta quema excesiva de combustibles fósiles pone en riesgo la capacidad de la Tierra de mantener un clima habitable.

Los gobiernos, las agencias de crédito a la exportación, las corporaciones y las instituciones financieras internacionales siguen apoyando y financiando la exploración y extracción de combustibles fósiles y otras actividades que incrementan el calentamiento global, como la degradación y destrucción a gran escala de bosques, mientras dedican sumas irrisorias a la energía renovable. Resulta particularmente perturbador que el Banco Mundial haya desafiado recientemente la recomendación de su propia Revisión de Industrias Extractivas, que demanda la eliminación progresiva del financiamiento del Banco a la extracción de carbón, petróleo y gas.

Denunciamos los intentos de las corporaciones, los gobiernos y las Naciones Unidas para construir un "mercado del carbono", que incluye la comercialización de "sumideros de carbono", que retrasan aún más el fin de la extracción de combustibles fósiles.

La historia ha sido testigo de intentos de mercantilizar la tierra, los alimentos, el trabajo, los bosques, el agua, los genes y las ideas. El comercio del carbono sigue los pasos de esa historia y transforma la capacidad de reciclar carbono de la Tierra en un bien objeto de compra y venta en el mercado mundial. En el proceso de creación de esta nueva mercancía -el carbono- la facultad y la capacidad de la Tierra de sostener un clima que haga posible la vida y las sociedades humanas están pasando a manos de las mismas corporaciones que destruyen el clima.

Es necesario que las personas en todo el mundo tomen conciencia de este proceso de mercantilización y privatización, e intervengan activamente para asegurar la protección del clima de la Tierra.

El comercio del carbono no contribuirá a lograr la protección del clima del planeta. Es una solución falsa que reafirma y magnifica las desigualdades sociales de varias formas:

- El mercado del carbono crea derechos transferibles para verter carbono en la atmósfera, los océanos, el suelo y la vegetación, en cantidades que superan con exceso la capacidad de estos sistemas para almacenarlo. Por concepto de estos derechos, se adjudicarán miles de millones de dólares sin cargo alguno a las grandes corporaciones de energía eléctrica, siderurgia, cemento, celulosa y papel y otros sectores, que son los mayores emisores de gases de efecto invernadero en las naciones industrializadas, que han sido las causantes de la crisis climática y que ya explotan al máximo estos sistemas. Los costos de las futuras reducciones en el uso de combustibles fósiles probablemente recaerán en forma desproporcionada sobre el sector público, las comunidades, los pueblos indígenas y los contribuyentes individuales.

- El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kioto, así como muchos esquemas de comercio de carbono del sector privado, alientan a los países industrializados y a sus corporaciones a financiar o crear sumideros de carbono baratos, tales como las plantaciones de árboles a gran escala en el sur, como una alternativa lucrativa a la reducción de emisiones en el norte. Otros proyectos MDL, como los programas de reducción de los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), se focalizan en tecnologías que apuntan a reducir la contaminación y por ende no hacen nada por reducir los impactos de las industrias de combustibles fósiles sobre las comunidades locales. Además, la dimensión de esos proyectos contrasta radicalmente con el porte ínfimo de los proyectos de energía renovable, que apenas sirven como decoración de desarrollo sustentable para el MDL.

- Los pequeños estados insulares, los pueblos indígenas, las comunidades locales, los pescadores artesanales, las mujeres, los jóvenes, los pobres, los viejos y las comunidades marginalizadas ya están sufriendo en forma desproporcionada los impactos de las industrias de combustibles fósiles y otras industrias generadoras de gases de efecto invernadero: desplazamientos, contaminación o cambio climático. Los proyectos MDL intensifican estos impactos de muchas maneras. En primer lugar, habilitan que se siga con la búsqueda, extracción, refinación y quema de combustibles fósiles. Segundo, al otorgar financiación a proyectos del sector privado, como las plantaciones industriales de árboles, permiten que éstos se apropien de tierra, agua y aire -que ya son sostén de la vida y formas de sustento de las comunidades locales- para dedicarlos a nuevos sumideros de carbono para las industrias del norte.

- La negativa a eliminar progresivamente el uso del carbón, el petróleo y el gas, que se reafirma con el comercio de carbono, también es causa de un número creciente de conflictos militares en distintas partes del mundo, que aumentan la injusticia social y ambiental. Esto, a su vez, determina el desvío de grandes recursos hacia los presupuestos militares, que de lo contrario podrían dedicarse a respaldar economías basadas en las energías renovables y la eficiencia energética.

Además de generar estas injusticias, las debilidades y contradicciones internas del comercio de carbono hacen más probable que, en los hechos, en vez de "mitigar" el calentamiento global, lo empeore. No es posible, por ejemplo, verificar que los proyectos del MDL estén "neutralizando" ninguna cantidad determinada de extracción y quema de combustibles fósiles. La afirmación de que sí pueden hacerlo resulta cada vez más peligrosa, porque crea la ilusión de que es posible mantener los patrones de consumo y producción, en particular en el norte, sin afectar el clima.

Por otra parte, debido al problema de la verificación y la falta de una regulación creíble, nadie en el mercado del MDL puede saber a ciencia cierta qué está comprando. En ausencia de una mercancía viable para comercializar, el mercado del MDL y los esquemas similares del sector privado resultan una total pérdida de tiempo, cuando el mundo debe hacer frente a una grave crisis climática.

En lo que resulta una contradicción absurda, el Banco Mundial facilita estos falsos enfoques basados en el mercado para abordar el cambio climático, a través de su Fondo Prototipo de Carbono, el Fondo de Bio Carbono y el Fondo de Carbono para el Desarrollo Comunitario, a la vez que promueve, a una escala mucho mayor, que se siga desarrollando la búsqueda, extracción y quema de combustibles fósiles, que en gran parte servirán para asegurar el aumento de las emisiones del norte.

En conclusión, "ponerle precio al carbono" resultará tan efectivo, democrático, o conducente para el bienestar humano como ponerle precio a los genes, los bosques, la biodiversidad o los ríos limpios.

Reafirmamos que las reducciones drásticas en las emisiones derivadas de los combustibles fósiles son un prerrequisito si se quiere evitar la crisis climática. Afirmamos que somos responsables ante las próximas generaciones de buscar soluciones reales, que sean viables y verdaderamente sustentables y que no sacrifiquen a las comunidades marginalizadas.

Por todo esto, nos comprometemos a ayudar a construir un movimiento popular global por la justicia climática, a movilizar a las comunidades en todo el mundo, y a expresar firmemente nuestra solidaridad con todos quienes se oponen al comercio de carbono a nivel local.

Firmada el 10 de octubre de 2004
Glenmore Centre, Durban, Sudáfrica

Si desea adherir a la declaración, puede enviar sus datos (nombre, organización, país) a la siguiente dirección de correo electrónico: info@fern.org o hacerlo a través de la siguiente página web: http://www.sinkswatch.org

Para obtener la lista actualizada de los firmantes del Encuentro de Durban visite http://www.sinkswatch.org

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